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Electronic Frontier Foundation para conseguir un Internet más libre. El sueño de Barlow.

Internet está cambiando radicalmente las interacciones humanas en todas las esferas de la vida. Lo que nos lleva a cuestionarnos: ¿Quién regula la tecnología y la red que presumiblemente se está haciendo cada día más indispensable? El cofundador de Electronic Frontier Fundation, John Perry Barlow, se hizo la misma pregunta.

 John Perry Barlow (1947-2018) fue un poeta, ensayista, ganadero y ciberactivista estadounidense.

En 1996 Barlow escribió una grandiosa declaración de independencia. «Gobiernos del mundo industrial», escribió, «ustedes, gigantes cansados ​​de carne y acero, vengo del ciberespacio, el nuevo hogar de la mente».

Argumentó que el ciberespacio representa una nueva frontera, un lugar separado de donde viven nuestros cuerpos. Además, en Internet, las fronteras geográficas (los marcadores habituales de dónde comienza y termina el poder del gobierno) no existen.

En opinión de Barlow, los ciudadanos del ciberespacio están sujetos a «medidas cada vez más hostiles y coloniales [que] nos colocan en la misma posición que aquellos amantes anteriores de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que rechazar a las autoridades de poderes distantes y desinformados».

Su solución: «Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio», proclamó. «Que sea más humano y justo que el mundo que sus gobiernos han creado antes».

¿Era necesaria la creación de una institución como es la Electronic Frontier Foundation?

Desde nuestro punto de vista, la respuesta es sí. La Electronic Frontier Foundation (EFF) es una organización sin ánimo de lucro que defiende las libertades civiles en el mundo digital. 

Debido a Internet, nuestras vidas son significativamente distintas. Se puede acceder a prácticamente cualquier tema con una búsqueda rápida a través de buscadores. Los trabajadores remotos pueden participar plenamente en la vida de la empresa. Familias y amigos pueden comunicarse entre ellos desde cualquier lugar del mundo. Ahora nos relacionamos de una manera diferente.

Estamos hablando de la innovación en la comunicación más importante de las últimas décadas. Es decir, el auge de Internet ha revolucionado la publicación. Cualquiera puede ser creador y distribuidor de contenido, y cualquiera puede acceder y leerlo. 

Se dice que «los datos son el nuevo petróleo» y que los efectos de la red han creado nuevos territorios y nuevos mercados. ¿Sabemos dónde nos movemos?

Desde 1990, EFF trabaja para proteger y mejorar tanto los derechos humanos como los derechos constitucionales a medida que crece nuestro uso de la tecnología. 

Y lo hace aprovechando la experiencia única y el liderazgo de tecnólogos, activistas y abogados para defender la libertad de expresión en línea, luchar contra la vigilancia ilegal, abogar por los usuarios y los innovadores y apoyar las tecnologías que mejoran la libertad.

Definida con sus propias palabras, la EFF aboga por la privacidad del usuario, la libertad de expresión y la innovación a través de:

  • Litigios de impacto: Desde su fundación en 1990, EFF ha tomado constantemente casos claves, ha desafiado a oponentes difíciles y ha logrado victorias históricas. EFF ha ganado en juicios contra el gobierno federal, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), las compañías de entretenimiento más grandes del mundo y las principales compañías de Internet, entre otras.
  • Análisis de políticas e incidencia: El equipo de EFF se involucra en importantes batallas legislativas, rechazando los proyectos de ley de censura digital disfrazados de propuestas de propiedad intelectual, oponiéndose a los intentos de obligar a las empresas a espiar a los usuarios o defendiendo proyectos de reforma que frenen la vigilancia gubernamental.
  • Activismo de base: EFF empodera a miles de personas a través del Centro de acción; ofrece consejos prácticos de seguridad a los activistas gracias al proyecto de Autoprotección digital contra la vigilancia (disponible en 11 idiomas); proporciona materiales de capacitación en seguridad digital a través del Manual para la educación en seguridad; visibiliza el avance de las tecnologías de vigilancia que las autoridades del orden despliegan rutinariamente en nuestras comunidades a través de la Vigilancia en la calle; y moviliza a un robusto grupo de miembros afiliados a través de la Electronic Frontier Alliance.
  • Desarrollo de tecnología: Además, EFF desarrolla tecnologías que pueden ayudar a las personas a proteger su privacidad y seguridad en línea, que nuestros tecnólogos construyen y ponen a disposición del público de forma gratuita para que cualquier persona pueda utilizarlas.

La Electronic Frontier Foundation desafía los abusos de poder de los gobiernos. Pero también desafía la tendencia de las empresas a extralimitarse, ya que algunas poderosas corporaciones intentan silenciar la expresión en línea, impiden que nuevas innovaciones lleguen a los consumidores y facilitan la vigilancia estatal.

¿Significa eso que hemos sustituido los gobiernos democráticos por las corporaciones? La realidad es que no pocos son los que critican a los titanes tecnológicos. No porque sean guardianes, sino porque son guardianes que en ocasiones pecan de ser muy laxos y otras, muy estrictos. 

Hay que tener cuidado también con los agoreros. Hoy, vivimos en un mundo donde la retórica del fin del mundo en torno a la IA y el efecto de las redes sociales en la sociedad es común. Internet puede estar predispuesto a la libertad, pero sin una visión orientadora, las personas no lucharán contra cualquier intrusión de los gobiernos. Barlow entendió que “una buena forma de inventar el futuro es predecirlo”.

Dentro de nuestro foro, Marta del Amo nos recordaba en la edición #geiser2019: «La tecnología no es ni buena ni mala, los malos somos los seres humanos» 

El debate está sobre la mesa.

 

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